RESEÑA DE THE MARTIAN

TM

Contiene S P O I L E R S

Iba a mi casa después del chance, cuando decidí agarrar para Cayalá y entrar a la última función de THE MARTIAN. El tráfico estaba siendo una basura, así que pensé que ver en el cine a Matt Damon atrapado en Marte, sería mejor idea que ver en el retrovisor a un hombre que no es Matt Damon atrapado en el tráfico. A huevos, fue una mejor idea.

Al salir, tenía ganas de hacer ciencia. The Martian hace que querrás ser un científico. Como Rocky hace que querrás ser un boxeador, Erin Brockovich que querrás ser un activista, Batman Begins que querrás ser Batman, Mi Novia Polly que querrás ser novio de Jennifer Aniston, Picture Perfect que querrás estar siempre con Jennifer Aniston o Marley & Yo que querrás ser un perro si eso significa poder oler el dulce cabello de Jennifer Aniston.

Lo voy a decir y me vale madre, o mejor dicho, me vale Marte (perdón). The Martian es mi película favorita de Ridley Scott. Pienso que es la mejor película que Ridley Scott ha hecho—y he visto exactamente el 40% de ellas, así que tómenlo como quieran.

Alien, Blade Runner, Gladiator y Black Hawk Down son licas que me gustan demasiado. Pero no creo que ninguna de ellas fabrique personas tan bien como The Martian. Acá, Scott cachó que el humor es parte importante de la experiencia humana. Los seres humanos generan humor e ironía aunque se los esté llevando la gran puta (como ocurre en la mayoría de sus películas) o haya algo a punto de salir de sus estómagos (como ocurre en la mayoría de sus películas).

La ironía en The Martian es un refrescante chisguetazo de agua marciana en cómo Ridley Scott cuenta historias. Él es un esteticista, que sabe hacer que las cosas se vean fuckin gloriosas. Mi. Huevo. Si. No (sí, esa fue Cameron Diaz cogiendo con un carro. Gud taims). Pero cuando le faltan el humor y la ironía, los personajes en las movies de Ridley Scott pueden terminar siendo solo conceptos cool que escupen frases que suenan trascendentales (Blade Runner), mara tirando melodrama (Gladiator), gente hablando incoherencias (Prometheus) o Cameron Diaz cogiendo con un carro (The Counselor).

En The Martian, las personas parecen personas actuando como personas (en gran parte, gracias al guión de Drew Goddardque también escribió The Cabin in the Woods, uno de los mayores logros de la humanidad en el siglo 21). El resultado es una lica con los grandes temas de Ridley Scott, como la religión, y también bastante simbolismo, como una engasada escena final en la que Mark Watney (Matt Damon) flota para ser rescatado por la comandante Lewis (Jessica Chastain) y se enreda en el cordón de la Unidad de Maniobra Tripulada, como un bebé comenzando la vida. Pero, esta vez, en el centro de la lica está la humanidad de los personajes.

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También en el centro, está la ciencia. Está lica ama la ciencia. Ama la ciencia tanto como la San Martín ama ponerle texturas a sus menús.

Tengo que aclarar que no sé mucho de ciencia, o de cómo funcionan las cosas. Por ejemplo, cuando a alguien se le queda el carro y me pide que abra el capó para checar,  espero encontrarme con los dos únicos diagnósticos que puedo dar: 1) “señor, las partes de su vehículo son de juguete. Usted está manejando un carro de juguete”. 2) “señor, su motor está lleno de Cameron Diaz enanas haciéndole el amor a las piezas”.

De hecho, soy tan malo en la ciencia que si estuviera en Marte, y solo tuviera papas y un vergo de popó de gente, en lugar de hacer una siembra de papas como hace el protagonista, yo habría construido un Frosty hecho de popó con ojos de papas, para que Santa Clos lo viera desde el espacio y llegara a rescatarme… o no, solo querría que Santa mire lo que hice con popó.

El punto es que, con tantas licas de ciencia ficción enfocadas en mostrarnos cómo la ciencia aplicada podría chingar el futuro, resulta tuanis hallar una lica que celebre la capacidad lógica del ser humano, pero a la vez su empatía. No como dos elementos que se excluyen, sino como cosas que sirven el mismo propósito: hacer nuestras vidas más chileras y emocionantes.

Además, en un encantador montaje, la lica tiene esta canción. Es lo mejor.

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DR. SUGER: HÉROE DE ACCIÓN

GALILEO v SUGER

Foto de fondo: óleo de Maugdo Vásquez en la Universidad Galileo.

THE SIAMESE TIME LORDS: GALILEI VS SUGER (2016)

18  |  97 min  |  Action, Thriller, Sci-Fi, Drama, Romance  |  05 January 2016


Italia, 1564. Giulia Ammannati descubre que las criaturas que lleva en su vientre son siameses unidos por la cabeza. Sabiendo que la Iglesia Católica los considerará engendros infernales, escapa en búsqueda de la ayuda de un viejo amigo: Leonardo Da Vinci. Acorralados por soldados de la Santa Inquisición y a pocos minutos de concebir, Giulia se oculta en una imperfecta cápsula del tiempo construida por Da Vinci, dentro de la cual se encargará de parir.

Los bebés de Giulia nacen sin complicaciones. Galileo no para de llorar. Sin embargo, al otro, Giulia no puede escucharlo… ¡Porque Suger nació en 1938 y en Suiza!

Los gemelos desarrollan telepatía extra temporal. Su adolescencia fue muy difícil, porque cuando Galilei se masturbaba Suger podía sentirlo, solo que, por la Relatividad, 10 segundos de orgasmo de Galilei equivalían a 11 horas de orgasmo de Suger. Por eso, Suger pasó la mayoría de su adolescencia teniendo un orgasmo. A pesar de todo, ambos se hacen asombrosos físicos y matemáticos. Galileo se convierte en el mayor defensor del heliocentrismo cuando Suger se lo revela en un sueño. A su vez, Suger aprendió el heliocentrismo leyéndolo en un libro que Galileo había escrito 400 años antes. Suger inventó una universidad y le puso Galileo‘. En agradecimiento, Galileo le decía ‘Suger’ a uno de los senos de la mujer con la que fornicaba.

Galileo mejoró el telescopio, descubrió 4 satélites de Júpiter y determinó la rotación del sol. Suger se lanzó para presidente de Guatemala 3 veces, pero no quedó.

Mientras celebran la Navidad dándose regalos mentales, Galileo y Suger descubren que la verdadera Navidad es más que regalos mentales y que tu hermano gemelo craneópago de una dimensión paralela puede ser también tu mejor amigo. Desafortunadamente, esa noche mágica también descubren que el vórtex que une sus cráneos en el espacio / tiempo está configurando un agujero negro que devorará todo lo que existe. Para salvar el Universo, uno de ellos deberá morir.


En este trepidante thriller de ciencia ficción, los sumos Amos del Tiempo favoritos de todos: Galileo y Suger, dejarán de lado sus lazos de amor para enfrentarse en un duelo letal extremo que los llevará a través del tejido de la realidad. Para determinar quién habrá de perdurar como Máximo Amo del Tiempo, combatirán como espermatozoides en la arena más sangrienta de todas: el ovocito de su madre.

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